¿Tiene cáncer Peña Nieto?


¿Enrique Peña Nieto está enfermo? ¿A qué se debe su notable delgadez y su aspecto de ciruela pasa, como si hubiese encogido? La inquietante fotografía que publica en su portada de esta semana la revista Proceso revivió los rumores que circulaban desde los primeros días del año, en el sentido de que el dueño del copete más corrupto del rumbo padecía un mal degenerativo.
 
¿Tiene cáncer Peña Nieto, como se empezó a decir por lo bajo ocho meses atrás? ¿Su pérdida de salud, real o ficticia, es un signo que augura su retiro de la escena pública antes de que el Tribunal Electoral se vea obligado a declara la invalidez de los comicios del primero de julio? ¿El pronóstico, hecho por Manlio Fabio Beltrones el fin de semana –el tribunal le entregará su constancia de presidente “electo” antes que termine agosto--, pretende guardar las apariencias o fortalecer al muy debilitado y casi invisible ex presidente de la Cámara de Senadores?
 
Estas son las especulaciones que corren por el momento, mientras con base en la investigación de la PGR ordenada por Felipe Calderón y a la que están teniendo acceso –según los que saben-- los reporteros del semanario fundado por Julio Scherer, hay otras 16 empresas fantasmas que (además de Koleos, Inizzio, Efra, Atmas y etcétera) participaron en la operación de lavado de dinero y compra de votos para imponer a Peña Nieto.
 

Por su parte, la revista electrónica emeequis reveló que Banca Monex --la casa de cambio usada por Peña Nieto y su equipo para mover miles de millones de pesos de origen desconocido--, lavó dinero del cártel de los hermanos Beltrán Leyva desde 2004, pese a lo cual cuenta y sigue contando con el pleno respaldo de Agustín Carstens desde que éste fue secretario de Hacienda.
 
Abro un paréntesis para pedirle a quien pueda estar leyendo esto que se acerque un poco más, pues voy a hacerle tres preguntas indiscretas en voz baja. (¿La información de emeequis fue filtrada por Peña Nieto y el PRI, en respuesta a la que Calderón entregó a Proceso? ¿Estamos ante un diálogo de “altura” en los bajos fondos de la cloaca política nacional? ¿La alusión a Carstens y al ex secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, insinúa que panistas y priístas están embarrados por igual y que mejor Felipe deje de molestar a Enrique?)
 
Como quiera, en la agenda pública de esta semana, están previstos dos hechos. Uno: Andrés Manuel López Obrador entregará al tribunal, probablemente hoy, muchas más pruebas del lavado del dinero y la compra de votos hecha por el PRI, y pondrá sobre la mesa evidencias irrefutables que no permitirán a los magistrados echar mano de argucias leguleyas para negarse a invalidar la elección.
 
Y dos: en el sentido opuesto, el miércoles se reabrirá el uno por ciento de los paquetes del primero de julio, correspondientes a la “elección” presidencial, para que después de que los votos que contienen sean contados nuevamente, los magistranzas se preparen a emitir su veredicto, mismo que según voceros oficiosos ya está listo y ratificará a Peña Nieto como “vencedor”.
 
Hay múltiples batallas en curso: una entre las cúpulas del PRI y el PAN –léase, entre Peña Nieto y Calderón--, otra en el PRI –Peña Nieto contra Beltrones--, una más en el PAN –Fox y Espino contra Calderón--, y quién sabe cuántas más que todavía no se alcanzan a ver. Pero en este complejo contexto ha surgido la noticia de que Calderón se refugiará detrás de las bayonetas de los Bush, George padre y George hijo, y pondrá cara de Espíritu Santo, para dar clases en Texas, lejos de la alianza Clinton-PeñaNieto.
 
En otras palabras, recibirá asilo político y protección de los matones republicanos. ¿En qué condiciones llegará a Estados Unidos, si es que llega? ¿Como el espurio que se robó la Presidencia en 2006, privatizó todo lo que pudo de Pemex en favor de los gringos, apoyó ciega y despiadadamente la estrategia de desarticulación nacional llamada Iniciativa Mérida o guerra “contra” el narco, que provocó alrededor de 100 mil muertes y decenas de miles de desapariciones forzadas, y antes de huir al extranjero cedió la banda tricolor a un narcopresidente?
 
No olvidemos que Calderón está acusado como autor de crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal de La Haya, un tribunal que no ha desechado la denuncia que existe en su contra. ¿Qué le convendrá más? ¿Arreglarse con Peña Nieto –del que está por ahora distanciado-- o contribuir a que se anule el resultado de la “elección” para mejorar su imagen ante la comunidad internacional, tal como lo hizo su amigo Ernesto Zedillo, que después de un sexenio desastroso instaló a Fox en el poder y se convirtió en un gran “demócrata”?
 
Lo que nadie toma en cuenta por ahora es que la gente, en todos los rincones de nuestro país, aguarda la decisión de los magistrados para emitir su propio veredicto. Y ése será el que valga. Síganme en Twitter donde hoy también estaré en la cuenta @Desfiladero132, por si ocupan.
    
 
Jaime Avilés